domingo, 25 de octubre de 2015

LA MATANZA DE TLATELOLCO: OTRA MATANZA IMPUNE

San Fernando un caso turbio



Durante la última semana de agosto del 2010 fuerza de la Marina de México encontraron en una bodega a más de 74 cuerpos de inmigrantes ejecutados (en San Fernando, Tamaulipas) con las caras vendadas, heridas de bala en la espalda y otros incluso con el dichoso tiro de gracia. ¿Cómo inició todo esto?
Todo esto inició a través de un secuestro entablado por integrantes del grupo del crimen organizado en México mejor conocido como los “ZETAS” cuando secuestraron unos camiones donde transportaban a más de 74 inmigrantes de origen de Centro y Sudamérica, con el fin de asaltarlos pero al no contar con dinero les ofrecieron trabajar para ellos ofreciéndoles como paga 1,000 dólares quincenales lo cual muchos se negaron a la propuesta establecida por los integrantes de dicho grupo dando con ello a pie a vendarlos, los obligaron a apoyarse contra un muro y luego los balearon. Después les dieron tiros de gracia. En el lugar quedaron amontonados los cuerpos de 24 hondureños, 14 salvadoreños, 13 guatemaltecos, 5 ecuatorianos, 3 brasileños y un ciudadano indio. 58 hombres y 14 mujeres. Doce cuerpos siguen sin identificar. Sólo dos personas se salvaron: una que no ha sido identificada y un joven ecuatoriano que es quien ha permitido armar el rompecabezas de lo que ocurrió esa última semana de agosto de 2010: una de las mayores matanzas cometidas en la historia reciente de México y la peor contra inmigrantes.

El gobierno mexicano y el ecuatoriano -así como múltiples medios- había hablado de dos sobrevivientes: uno ecuatoriano, otro hondureño.

Entre los cuerpos de 58 hombres y 14 mujeres yacían dos migrantes que por el impacto perdieron la conciencia, pero despertaron: eran un salvadoreño y un ecuatoriano de 18 años. Este último relató los hechos anteriores.
Los sobrevivientes huyeron en distintas direcciones. El ecuatoriano escuchó que al salvadoreño lo persiguieron unas camionetas, luego disparos, e imaginó que había sido asesinado. Mientras tanto, buscó auxilio en una casa o intentó acercarse a los policías locales (algunos medios destacan que la narración no coincide en este punto), mas no lo ayudaron.
Caminó durante la noche. En la madrugada del 23 de agosto llegó a un retén de la Marina, donde dio aviso de lo sucedido. Al intentar ubicar por tierra el lugar de la masacre los marinos llegaron a un rancho en el que fueron atacados. Tres marinos y un miembro del cártel fallecieron. Un menor fue aprehendido, y después el sobreviviente lo identificó como uno de los secuestradores.
El día 24 a las seis de la tarde la Marina encontró los cuerpos en un rancho abandonado: los 72 parecían haber sido amontonados contra la pared de la bodega. “Reportes no confirmados indican que una o más de las mujeres víctimas estaban embarazadas. Las víctimas fueron encontradas sin ninguna identificación. Los tres camiones y el equipaje de los migrantes no fueron recuperados”, se lee en el texto.
En el comentario final, el diplomático que realizó el reporte señala: “Si el relato del sobreviviente es preciso, esto representa un nuevo nivel de violencia de Los Zetas”. Esto porque no parece haber una utilidad de estas muertes para ellos, ya que no pidieron rescate por sus secuestrados como acostumbraban.
“Una teoría planteada por –el nombre de la fuente está borrado– es que como las ganancias de la introducción ilegal de migrantes a Estados Unidos son destinadas al Cártel del Golfo, los asesinatos fueron la manera que Los Zetas encontraron para herir financieramente los intereses de CDG.”
La siguiente comunicación, del día 27, es un resumen de hechos de los últimos cuatro días.
El reporte menciona por primera vez la existencia de fosas comunes con migrantes. “Las autoridades mexicanas aún están buscando una posible fosa clandestina que contendría más de 200 migrantes. Se cree que los cuerpos están en San Fernando cerca de la garita aduanal de “Las Yescas”, entre San Fernando y Matamoros”.
Este aviso se dio ocho meses antes de que comenzaran a ser desenterrados casi 200 cadáveres, cuando los asesinatos sistemáticos no pudieron ser ocultados.
En septiembre, Matamoros y sus alrededores parecen vivir una guerra. El alcalde de Hidalgo ha sido asesinado; el Ejército y Los Zetas se enfrentan en Ciudad Mier; tres granadas de fragmentación hieren a 29 civiles en Reynosa. Los ataques ocurren a tres cuadras de un servicio funerario para los 72 migrantes y cerca de la morgue donde se depositaron algunos de sus cuerpos.
Más tarde se registra un ataque contra el hospital de la Marina donde se recuperaba el ecuatoriano que era el informante.
El día 2 de ese mes aparece el segundo sobreviviente de la masacre, quien, según informó el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) a los estadunidenses, se había desplazado solo a Matamoros y “supuestamente fue trasladado al DF para declarar”
En tanto, México intentaba limpiar su mala imagen internacional.
A raíz de ahí el gobierno buscó la manera de desviar la problemática y no darle a ver al público la realidad que estaba sucediendo en Tamaulipas ya que durante el 2011 y 2012 se desataron diversos secuestros a pasajeros de autobuses dando con esto a que los funcionarios del Gobierno del aquel entonces Egidio Torre Cantú decidiera a través de diversos medios locales hacer entender que en Tamaulipas la Seguridad era su Prioridad y que estaba siendo reforzada, cuando la realidad era que seguían apareciendo más cuerpos en diversas zonas de Tamaulipas dando con esto a que no eran solo los más de 70 inmigrantes asesinados, si no también durante los próximos meses al menos más de 145 cuerpos fueron encontrados, con esto se desató una problemática ya que los medios no revelaron esta información y se dieron a la tarea de difundir lo que el gobierno de Cantú apelaba en aquel entonces.

Hacía notar su fuerte preocupación por la Seguridad de Tamaulipas pero lo que realmente preocupaba más es que el gobierno federal y estatal se adjudicaba unos a otros la responsabilidad de lo que realmente estaba sucediendo en Tamaulipas. 
LOS SOBREVIVIENTES DE TLATELOLCO


Aqui les cuento esta terrorifica y gloriosa a la vez, una historia donde dos varones lograron salvarse de la cobardia de hombres armados. 

Con excepción de algunas repercusiones, valiosas pero aisladas, en México el silencio cayó en cuanto al conjunto de 24 fotografías inéditas que Proceso publicó en su edición 1310. Tlatelolco sí se olvida. El gobierno federal optó por no emitir opinión alguna acerca de los testimonios gráficos que, sin duda, arrojan una dramática luz sobre facetas de la tragedia del 2 de octubre de 1968 que aún permanecen en la oscuridad. En términos generales, la mayoría de los medios de comunicación nacionales, impresos y electrónicos, también prefirió callar. Fue en el extranjero donde los documentos alcanzaron el eco que en el país se les negó. Por fortuna, el llamado que hizo nuestra revista a quienes se reconocieran en las fotos sí obtuvo respuesta: la de aquellas víctimas que tienen las agallas para dar testimonio de lo que ocurrió en la Plaza de las Tres Culturas. Complementariamente, a lo largo de las siguientes páginas publicamos algunas de las 11 fotos restantes de las 35 que en total fueron entregadas a Sanjuana Martínez, corresponsal en Madrid.



"Al que alce la cabeza, se lo lleva la chingada"

Florencio López Osuna era dirigente de la Escuela Superior de Economía del IPN en el 68 y actualmente es subdirector de la Voca 5. Es el que aparece en la portada de la revista, la semana pasada. Llévatelo, y a la primera pendejada, te lo chingas, fue lo último que escuchó antes de que lo bajaran, a empellones, del tercero al segundo piso del edificio Chihuahua.
Había sido el primer orador del mitin y fue el único de la lista de tres comisionados para hablar esa tarde en nombre del Consejo Nacional de Huelga —los otros eran David Vega y Eduardo Valle—, que alcanzó a pronunciar su discurso.
Originario del municipio de Concordia, Sinaloa, le había tocado hablar de la situación del movimiento estudiantil, que se extendía por todo el país, y anunciar que se suspendía la programada marcha al Casco de Santo Tomás.
Yo estaba en el centro de la tribuna. Cuando comenzaron los disparos, me di la vuelta, y, dando la espalda a la plaza, vi que el tercer piso se había llenado de gente que, después supe, era del Batallón Olimpia. Eran jóvenes como nosotros. Algunos traían una fusca en la mano; otros cargaban metralleta. Todos traían un guante blanco. A unos pasos de donde estaba, David (Vega) forcejeaba por el micrófono con uno del Batallón Olimpia, al que se le salió un tiro.
Los del batallón les dieron tres instrucciones: ‘Todos a la pared, todos al suelo y al que alce la cabeza se lo lleva la chingada’. Mientras tanto, un tipo alto, fornido, con gabardina, disparaba contra la multitud.
López Osuna permaneció de pie; durante segundos, pegado al barandal del tercer piso, pudo ver cómo se formaba un remolino en la plaza, la gente se movía como una ola de mar. En ese momento, uno de los agentes lo tumbó al piso, cayéndole encima.
A los que estábamos en el tercer piso nos dividieron: A unos los subieron al cuarto piso y a otros nos bajaron al segundo. Yo fui de estos últimos. Un tipo que estaba acostado con nosotros nos decía en qué turno debíamos arrastrarnos. A unos pasos de ahí, había otro tipo en cuclillas. Era el que mandaba. Todavía lo recuerdo: patilludo, orejón. Cuando tocó mi turno, el que estaba acostado le dijo a su jefe: ‘Éste fue orador en el mitin’. Entonces, me jalaron, me mentaron la madre. Ahí empezaron los chingadazos.
Por acuerdo de una asamblea, López Osuna acudió armado a Tlatelolco, igual que otros de sus compañeros.
Hay que pensar qué momento estábamos viviendo: Nuestras escuelas eran ametralladas constantemente, había que tener con qué defenderse. Cuando estaba en el suelo, en lo único que pensaba era en cómo deshacerme de la pistola. El tipo patilludo me ordenó: ‘Ven acá’. Me estaba apuntando con una pistola. Y entonces pensé que era prudente informarle que estaba armado. El tipo se descontroló. Empezó a catearme desesperadamente, hasta que me encontró el arma. Me pegó con la pistola en la boca y empecé a sangrar. Y le dijo a uno de sus compañeros: ‘Llévatelo, y a la primera pendejada, chíngatelo’.
En el segundo piso le quitaron el cinturón y, a diferencia de otros estudiantes, le amarraron las manos hacia atrás. Su ropa fue cediendo a los jalones. Sólo permanecieron en su lugar los calzones mojados. La chamarra y la camiseta quedaron colgadas de los antebrazos, atoradas en la atadura de las manos.
Ya bajo custodia del Ejército, con la cara sangrando, lo pasaron bajo los chorros de agua que escurrían del edificio. Había que lavarle la cara para poderlo fotografiar.
Al llegar al Campo Militar Número Uno, donde permaneció hasta su reclusión en Lecumberri, la versión oficial sobre la pistola se había transformado. Éste traía una ametralladora, acusó un militar. Sólo alcancé a decir: ‘No es cierto, era una 380, y no la disparé’.



"Somos el Batallón Olimpia, no nos disparen"

Luis González de Alba era representante de la Facultad de Psicología de la UNAM en el 68. Actualmente es escritor y periodista.
Las fotos son la constatación, la absoluta evidencia, de lo que los líderes del movimiento del 68 venimos diciendo desde hace más de 30 años: que la masacre de Tlatelolco la comenzaron hombres vestidos de civil con un guante blanco en la mano izquierda y una pistola en la derecha. Así lo declaramos en el Ministerio Público desde entonces, así lo declaramos después en cuantos medios pudimos, yo lo he dicho en todos los medios en donde he estado. Bueno, aquí está la constatación, fue así exactamente como lo relatamos.
En cuanto al texto que se publicó en Proceso también la semana pasada, dice que no está de acuerdo en que las fotos muestran la perfecta coordinación entre la
s fuerzas armadas y los grupos paramilitares:
Lo que demuestran es la absoluta falta de coordinación entre el Batallón Olimpia y el Ejército regular, que es lo que siempre he venido diciendo.
El grito ‘Batallón Olimpia no dispa-ren’ es el grito del Olimpia al Ejército: ‘Somos el Batallón Olimpia, no nos disparen a nosotros’. Esto demuestra que no tenían ni siquiera un radio, ésa es la prueba de la falta de coordinación: grupos diferentes del Ejército que están comprometidos en una misma operación militar se comunican de distintas formas, pero nunca a gritos, eso sí resulta absolutamente aberrante.
Recuerda el testimonio del fotógrafo de Paris Match: Dice que se encontraba en el edificio Chihuahua, en el tercer piso, tirado en el suelo, rodeado de gente que tenía un guante blanco en la mano, y que estaban también tirados en el suelo. ¿Qué hacían los del Olimpia tirados en el suelo? Ellos eran los que llegaron a c
omenzar los disparos, ellos eran los armados. Estaban tirados en el suelo porque el Ejército vio los fogonazos y dijo: ¡Son los estudiantes quienes nos están disparando! Y respondieron al fuego, y fueron avanzando, disparando hacia arriba, no hacia la gente. No estoy tratando de hacer el elogio del Ejército, quiero simplemente poner las cosas en su justo término, si estamos pidiendo justicia, que haya justicia, y no que cada quien le aumente la tinta en donde le guste.
Si el Ejército que tenía rodeada toda la plaza hubiera llegado disparándole a la gente, no queda nadie vivo. ¡Nadie! Y no hubiéramos tenido 30 o 40 muertos, que son los que están en la estela que levantaron en uno de los aniversarios con el nombre de los muertos, o los 100 o 200 que se han dicho, hubiera sido ¡todo el mundo! Pero el Ejército no llegó así, llegó el Olimpia a detenernos a nosotros, y aquí están las fotos de Proceso, ésa es su gran importancia, ¡ahí están las fotos! Exactamente como los describimos: hombres de pelo cortado estilo militar, muchachos de aspecto atlético, en lo general jóvenes, con un guante blanco, y los que no traían el guante blanco, traían un pañuelo blanco, que no hay en las fotos, pero había algunos con un pañuelo blanco. Ahí está demostrado.
Recuerda que en ninguna de las actas que ellos levantaron, las autoridades permitieron que se constatara la presencia del Batallón Olimpia. Pero, paradójicamente, el dato se les escapó en sus declaraciones a los militares que resultaron heridos.
El teniente Sergio Alejandro Aguilar Lucero, del Batallón Olimpia, en el Hospital Militar, declaró: ‘Soy miembro del Batallón Olimpia que fue conformado para salvaguardar las instalaciones olímpicas, y nos dieron orden para venir hoy por la tarde del 2 de octubre. Vestidos de civil nos identificaron con un guante blanco en la mano izquierda’. Lo mismo dijo el capitán Ernesto Morales Soto.
Agrega: Con estas fotografías queda perfectamente comprobada la participación de ese grupo paramilitar, exactamente como lo dijimos nosotros. Ahora, ¿quién lo envió, cómo fue la orden? Todo apunta a Luis Echeverría, no hay más. ¿Quién planeó la trampa? Tuvo que ser Echeverría, nadie más que él y el presidente Gustavo Díaz Ordaz tenían ese poder. Yo, con toda la infinita antipatía que siento hacia Díaz Ordaz, creo que no fue él, porque si hubiera sido, él entonces sí habríamos tenido una operación bien coordinada, porque viene desde el presidente. Pero como es algo chueco, que ni el presidente debe enterarse, quien lo hizo fue el secretario de Gobernación, por eso se dio sin coordinación.
Sobre su detención, recuerda: Lo único que padecí fue frío. Como se ve en la foto, estoy sin camisa; los pantalones no son míos, eran de un niño, me llegaban apenas debajo de la rodilla. La camisa ni siquiera entró. A todos nos habían quitado la ropa, fui golpeado en la nuca por un policía.



"Sólo iba por unas muchachas"

René Manning era músico en 1968 y hoy es dueño de un negocio de arte y diseño en Hermosillo, Sonora:

Era ya de madrugada. Estábamos en el cuarto piso del edificio Chihuahua; nos separaron: por una escalera hombres y por la otra mujeres. Estaba empapado porque las tuberías del departamento estaban rotas por las balas. Nos tomaron fotos a cada uno de los que íbamos bajando. Me fijé que el fotógrafo tenía dos o tres personas que le cambiaban la cámara, por los rollos. Ese día, René y su amigo Fernando Leyva habían llegado al edificio Chihuahua para reunirse con dos muchachas que habían conocido en el café cantante Dos más Dos, de la Zona Rosa, donde tocaba el grupo Los Schippys, que ellos integraban con José Luis Liera.
No recuerdo el número del departamento, pero estábamos visitando a dos muchachas, una de ellas vivía ahí, la otra era de Mexicali. Nos tocó la mala suerte, dice en entrevista telefónica desde Hermosillo.
Cuando empezó la balacera, estábamos viendo por una pequeña ventana, apena cabían dos personas para observar. Fernando vio que por el lado izquierdo, por donde estaba el cine Tlatelolco, y por el lado de Reforma, comenzaron a entrar los soldados. Yo me fijé en el helicóptero, cuando arrojó las luces de bengala: una roja y dos verdes.
En el balcón que estaba debajo, a mi izquierda, donde estaban los líderes hablando, vi cuando un hombre de guante blanco agarró a uno del cabello, le puso la pistola en la sien y le disparó... Yo lo vi. Ése fue el primer disparo que escuché y entonces comenzaron a entrar los soldados a la plaza. Entraron abriendo fuego contra la gente que estaba en la explanada. Después entraron una o dos tanquetas disparando contra el edificio Chihuahua. Fernando me jaló y nos fuimos hacia atrás, en ese momento entró una ráfaga de la tanqueta exactamente en el departamento. Rompieron las tuberías y el departamento comenzó a inundarse. Nos fuimos a la última recámara. Ahí nos mantuvimos hasta las cuatro de la madrugada.
Antes habían tocado la puerta unos muchachos que decían que por favor abrieran porque los iban a matar. Les pedimos que no abrieran porque podría ser una trampa, que podían entrar los soldados o policías y nos mataban. Pero insistieron tanto que abrimos y entraron unos cinco estudiantes, que traían paquetes de volantes en contra del gobierno, que escondieron debajo de los colchones.
Finalmente volvieron a tocar la puerta, pidieron que se abriera, que nada iba a pasar. A la tercera vez gritaron que si no abríamos lo iban a hacer a balazos. Entraron como cinco, con lámparas muy grandes y preguntaron cuántos vivían en el departamento. Pidieron que salieran los miembros de la familia. Yo salí al último porque no encontraba una de mis muletas. Padezco polio desde los nueve meses.
Los que entraron llevaban el guante blanco. Cuando ya nos bajaron y nos detuvieron para tomar las fotos, al lado derecho de la escalera había varios cadáveres apilados, en la salida. Un soldado me dijo que no siguiera volteando, y de reojo alcancé ver los cadáveres uno encima de otro, estaban semidesnudos.
Antes de subirlos a los camiones, les quitaron toda la ropa, las agujetas de los zapatos y los cinturones. Así nos subimos al camión, con la ropa echa rollo. Íbamos amontonados. Nos llevaron al amanecer al Campo Militar Número Uno. Nos pusieron en unos dormitorios con literas de lámina. Lo ficharon, pero no lo torturaron como a su amigo Fernando, que estaba en otro galerón. Me preguntaron nombre, edad y de dónde era originario. No te decían absolutamente nada, sólo sacaban la hoja y fírmale.



El departamento 504

Baltazar Doro Guadarrama fue activista de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica. Hoy se dedica a la venta de compresoras.
Fue uno de los estudiantes que se refugió en el departamento donde estaba Manning, quien la semana pasada apareció en la televisión. Aclara que no era el cuarto, sino el quinto piso del edificio Chihuahua y que desde el departamento 504, que era de su tía y donde vivía su prima Susana Ruiz —que en las fotos sale cubriéndose el rostro—, jamás se hubiera podido ver la ejecución que Manning sostiene haber visto.
Susana vivía en el quinto piso, en el departamento 504, donde nos refugiamos como 25 personas, entre ellos Pablo Gómez, Eduardo Valle, Anselmo Muñoz Juárez y Félix Hernández, cuando empezó la balacera. Yo repartía propaganda. Ese día iba a subir a la parte alta del edificio para soltar un globo lleno de propaganda y pasé al tercer piso para que me ayudaran, cuando comenzó el traqueteo.
Manning estaba en el departamento, y cuando nos sacaron me venía protegiendo con él para no ser golpeado tan fuerte, lo ayudaba a caminar. Cuando nos llevaron al segundo piso platiqué con algunos del Batallón Olimpia y nos dijeron que fueron traídos del norte para un operativo, pero nunca les enteraron de la masacre.
Pero todo estaba planeado. Cuando llegamos al edificio Chihuahua, en la parte baja había muchísimos militares vestidos de civil formados, los identificamos plenamente, pero no creímos que fuera a haber una represión tan brutal. Estaba en el tercer piso cuando entraron disparando los agentes policiacos. Eran agentes, algunos estaban en cuclillas, ésos fueron los que comenzaron a tirar hacia abajo, desde la bardita del piso tres. Yo lo vi, no me lo platicaron.
En el departamento 504 se refugiaron hasta las 11 de la noche, cuando los sacaron los del Batallón Olimpia —no a las cuatro de la mañana, como dice Manning—, y de ahí nos llevaron a otro departamento en el segundo piso, que estaba vacío... Después de que nos tomaron la fotografía, nos sacaron por el corredor que va hacia la calle de Eulalia Guzmán, donde estaban los camiones del Ejército. Pero antes de llegar se produjo una segunda balacera y los que nos llevaban, de manera cobarde, se escudaron con nosotros. Después nos metieron a una guardería, nos acostaron y como juego pasaban encima de nosotros corriendo.
En Eulalia Guzmán o Manuel González nos subieron a los camiones y nos llevaron al Campo Militar, por todo Reforma. Allá nos tuvieron en una crujía, hasta el 11 de octubre en la noche, cuando nos soltaron por el Toreo de Cuatro Caminos.
Nos alimentaron muy bien, pero en la noche se oían disparos y algunos de los que nos vigilaron decían que estaban formando ‘cuadro’, que estaban matando a algunos, entre ellos a Cabeza de Vaca.



Ya no pude bajar


Enrique Espinoza Villegas era estudiante de la Preparatoria 5, y ahora trabaja para una comunidad de Zacatecas: Estaba en la Preparatoria 5 y era activista. Tenía 19 años y no participé en el Comité de Huelga. El 2 de octubre quise estar en el tercer piso del Chihuahua porque allí iban a estar otros amigos.
Llevé a mi madre, pero la dejé en la explanada y me subí. Cuando estaba hablando Socrátes (Amado Campos Lemus) empezó el tiroteo y quise bajar por mi madre, pero ya no me dejaron. Me detuvieron los del guante blanco, que comenzaron a dispararle a la gente.
Había dos niños de secundaria que, cuando vieron que los del guante blanco disparaban contra la gente, se les aventaron. Ahí mismo los mataron. Primero les dispararon y en el suelo los golpearon con las cachas de las pistolas. Iban con suéter café.
Con tristeza y remordimiento recuerda que no pudo ayudar a su madre Esther Villegas, a la que también se la llevaron los soldados. Ella estaba en las escaleras, alcancé a agarrarla, pero me detuvieron. Me llevaron a un departamento del tercer piso, donde estaban Luis González de Alba, Cabeza de Vaca, Sócrates y La Tita. Allí el policía del sombrero que aparece en las fotos era el que nos quitaba las pertenencias a todos los detenidos.


Pero después Enrique y González de Alba fueron llevados a otro departamento: Allí me quise escapar, vi un guante blanco tirado y traté de ponérmelo, haciéndome pasar por uno de ellos. Con los ojos Luis me decía que no, pero yo tenía miedo y quería escaparme para ir por mi madre, a la que también habían golpeado. Se dieron cuenta porque el guante rechinó cuando quise ponérmelo, me golpearon hasta que perdí el conocimiento. Creo que uno de ellos mismos me salvó porque les pidió que ya no me siguieran golpeando. Cuando desperté me bajaron a la entrada del edificio, donde nos tomaron la foto a un lado del elevador. Yo estoy de espaldas, soy el más alto. Cuenta que en el Campo Militar Numero Uno nos llevaron a las galeras con camas de metal. Nos despertaban a la media noche y nos decían que nos iban a fusilar. Había ferrocarrileros, trabajadores del banco, estudiantes. Me golpeaban mucho, la tortura también era psicológica. Sacaban gente y se oían tiros, todos temblaban. Nunca vi que regresaban.
Ahí vi a Nazar Haro, varias veces fue a entrevistarnos, casi siempre a la medianoche o en la madrugada. Llegaba con sombrero y gabardina blanca, nos ponía bajo una lámpara y nos preguntaba: ‘¿Qué andabas haciendo, eres estudiante, del Comité, conoces a los líderes?’. No me golpeó, me hice pasar como trabajador de Aurrerá, estaba muy asustado. Me tomaban fotos mientras me interrogaban, huellas digitales de todos los dedos de las manos. Me parecían eternos, con preguntas insistentes.
La vivencia fue muy fuerte, tengo secuelas, me hice un tipo tímido e introvertido. Incluso me perdí por un tiempo, usé drogas en una comuna hippy, era una manera de fugarme; intenté regresar a la escuela pero ya no pude; llegué hasta el quinto año de medicina en la UNAM. Luego fui a la ENAH a estudiar historia.
Trabajó como ayudante administrativo del gobernador de Zacatecas Arturo Romo. Ahora trabajo en la comunidad muy pobre de Concepción del Oro, en servicios de salud, ayudando a la gente.



"Un soldado avisó a mi familia"


José Manuel Monroy fue activista de la Facultad de Ciencias de la UNAM y hoy es consultor de informática: Estaba en el primer año de la carrera de Física, en la Facultad de Ciencias, y ese día me tocó llevar a Tlatelolco a Oriana Falacci, con un profesor de la Facultad de Filosofía y Letras.


Estábamos en el balcón viendo hacia la plaza cuando comenzaron los disparos. La verdad, no me di cuenta de dónde venían los tiros, pero sí recuerdo haber visto que los soldados avanzaban hacia la plaza. Quise salir, pero la escalera ya estaba tomada por el Batallón Olimpia. Estuvimos tirados un buen rato en el piso, había muchos heridos. Aquello se estaba inundando. Pecho a tierra, me bajaron al segundo piso y me metieron a un departamento con otros. Me quitaron la ropa y me golpearon en el estómago varias veces.
Serían como las 11 de la noche cuando nos sacaron del departamento y nos bajaron. Yo iba descalzo, en calzones. Me subieron al camión militar, de los cabellos; el piso estaba lleno de vidrios. En el camino los soldados nos daban culatazos y nos fueron amenazando.
En el Campo Militar Número Uno estuve 15 días, en una celda aislada. Mi familia se enteró de que estaba ahí porque un soldado les avisó. Del campo militar me sacaron en la última camada con Gilberto Guevara Niebla y me llevaron a Lecumberri, donde estuve en las crujías H y C. De ahí salí el 24 de diciembre de 1968, con la primera camada de liberados, y regresé a terminar la carrera a la Universidad.



"No sé si quedé fichado"



Jesús Gutiérrez Lugo fue activista de la ESIME y ahora ejerce la ingeniería:

"Cursaba el primer año de la carrera. No era miembro de la dirigencia, porque nuestro representante en el CNH era Felix Hernández Gamundi. Más bien era miembro de base del movimiento. "El 2 de octubre llegué como a las cuatro y media de la tarde con un amigo y compañero de carrera, Marco Antonio Santillán. Subimos al tercer piso por curiosidad, queríamos ver a los oradores.
"Cuando empezó la balacera subimos al cuarto piso y luego tratamos de bajar. Ya no pudimos. Todo pasó muy rápido. Nos apresó un agente de guante blanco y nos metieron a un departamento con unas 30 personas más. Estábamos tirados en el suelo y las balas entraban por las ventanas. Horas después nos sacaron los agentes del guante blanco. Recuerdo que escurría agua color marrón de la escaleras, pero no vi muertos.
"Nos llevaron al Campo Militar Número Uno y nos detuvieron una semana. Al segundo o tercer día nos llevaron con alguien que parecía un agente del Ministerio Público, quien nos interrogó. Nos preguntaba de dónde habíamos sacado las armas. Nos sacaron fotos y nos tomaron las huellas digitales. No sé si quedé fichado, porque cuando pedí mi primer trabajo solicité una carta de antecedentes penales y no salió nada.
"Recuerdo que cuando nos sacaron, éramos como 300 o 400. Un general nos tiró un rollo sobre la defensa de la patria y luego nos dejaron ir".
Sanjuana Martínez, corresponsal de la revista Proceso 

domingo, 18 de octubre de 2015

HILLARY CLINTON: EL DOLOR DE CABEZA DE DONALD T.



Hillary Clinton 'decepcionada" de los comentarios de Donald Trump

La exprimera dama y aspirante demócrata a la presidencia Hillary Clinton se dijo "muy decepcionada" por los comentarios del millonario Donald Trump sobre los mexicanos, y dijo la "hostilidad" de algunos republicanos hacia los inmigrantes.
"Estoy muy decepcionada por esos comentarios y me siento muy mal, y muy decepcionada con él y con el Partido Republicano, por no responder inmediatamente y decir 'basta'", señaló Clinton en entrevista con la cadena CNN.
Aunque Trump contribuyó a la campaña senatorial de Clinton y a la Fundación del expresidente William Clinton, la exsenadora por Nueva York criticó la postura contra la migración del empresario y de otros aspirantes republicanos a la Casa Blanca.
"Están en un espectro que va desde la hostilidad, lo cual creo que es deplorable en una nación de inmigrantes como la nuestra, hasta una aceptación a regañadientes, pero con un rechazo a apoyar un camino a la ciudadanía", indicó.
Clinton, quien apoya una reforma migratoria que incluya la legalización y naturalización de más de 11 millones de indocumentados, consideró la postura migratoria de los republicanos como un "error".
"Sabemos que no vamos a deportar a 11 o 12 millones de personas. No deberíamos estar partiendo familias, no deberíamos estar deteniendo a las personas de la oportunidad de estar legalmente integradas en nuestro país", dijo.
"Es bueno para nosotros. Es bueno económicamente. Es bueno para los impuestos que serán recolectados legalmente. Es bueno para los niños para que lleguen hasta donde los lleve su trabajo y talento. Estoy 100 por ciento por la reforma migratoria integral con camino a la ciudadanía", remató.
Clinton, la puntera indiscutida entre los aspirantes presidenciales demócratas, dijo no estar de acuerdo con la posición del puntero republicano, el exgobernador de Florida, Jeb Bush, porque éste apoya la legalización pero no la ruta a la naturalización de indocumentados.
"El (Bush) no cree en un camino a la ciudadanía. Si lo apoyó en algún momento, ya no es el caso", puntualizó la exsecretaria de Estado.
Clinton realizó una gira por el crucial estado de Iowa cuando dio su primer entrevista cara a cara con un medio informativo nacional desde que inició su puja por la Casa Blanca en las elecciones presidenciales de noviembre de 2016.
Un nuevo sondeo muestra que Clinton aventaja a su más cercano rival por la nominación demócrata, Bernie Sanders por 52 contra 33 por ciento en Iowa, estado clave por ser uno de los primeros que realiza elecciones internas y que fue clave para Barack Obama en 2008.

Latinos convocan a manifestación

Legisladores y líderes comunitarios convocaron a una manifestación para este jueves frente al Viejo Edificio de Correos, que será la sede del nuevo hotel de Donald Trump en Washington.
"La comunidad latina y otros estamos ofendidos por los recientes comentarios de Trump hacia los inmigrantes mexicanos y latinos  La meta final de la protesta es que Trump que pida una disculpa pública", señalaron.
Entre los convocantes figura la delegada de la legislatura de Maryland, Ana Sol Gutiérrez, los legisladores del Distrito de Columbia Franklin García, Paul Strauss, Michael Brown, así como el activista de la comunidad LGBT, José Gutiérrez, entre otros.
En paralelo, el galardonado chef español José Andrés es el destinatario de una petición ciudadana en la que le piden no abrir un próximo restaurante en el hotel de Trump, ubicado a unas cuadras de la Casa Blanca.
"A la luz de las declaraciones insensibles de Donald Trump contra los inmigrantes mexicanos, José Andrés debe reconsiderar abrir un restaurante dentro del hotel de Trump que abrirá en 2016", señaló la petición firmada hasta ahora por más de mil 800 personas.
El proyecto hotelero de 200 millones de dólares de inversión incluye entre sus trabajadores a un amplio número de hispanos, algunos de ellos indocumentados, según reveló este martes el diario The Washington Post.
José Andrés, considerado uno de las 100 personas más influyentes de Estados Unidos por la revista Time, no ha respondido a la solicitud.
Las polémicas declaraciones del mes pasado de Trump, donde equiparó a los inmigrantes mexicanos con violadores y traficantes de drogas, provocaron que un número crecientes de empresas, organizaciones y personalidades cancelen sus relaciones de negocios con Trump.
Entre éstas figuran las cadenas televisivas Univisión, NBC Universal, ESPN y Televisa, empresas como Macy?s, NASCAR o Serta y conductores como Cheryl Burke, Thomas Roberts, Roselyn Sánchez y Cristian de la Fuente.
La víspera la Asociación de Golf Profesional (PGA) de Estados Unidos anunció que no realizará uno de sus torneos de Gran Slam en el Trump National Golf Club de Los Angeles, a raíz de las polémicas declaraciones del empresario sobre los inmigrantes mexicanos.


sábado, 10 de octubre de 2015

Problemas inmigratorios en la UE y EUA

A continuacion les mostraremos algunos acontecimientos importantes de estas dos grandes potencias, donde la UE cubre gran parte del continente europeo.

La Casa Blanca celebra 50 años de ley de inmigración con ceremonia de ciudadanía.

La Casa Blanca conmemoró el lunes los 50 años de la aprobación de la Ley de Inmigración y Ciudadanía por el Congreso en 1965.Los festejos incluyeron una ceremonia especial denaturalización de 15 nuevos ciudadanos estadounidenses, entre ellos un inmigrante originario de Chile, otro de El Salvador y un tercero de Venezuela.“Me siento muy bien”, dijo a Univision Noticias Rosina Emperatriz Del Mónaco Morales, de 44 años, una corredora de propiedades que llegó a Estados Unidos hace 12 años y en 2010 obtuvo la residencia legal permanente. “Lo primero que haré será registrarme para votar en las próximas elecciones”, agregó.Del Mónaco habla Inglés y español, está casada, tiene dos hijos y tiene un título de Administración de Empresas que obtuvo en su natal Venezuela.“Hay muchas razones por las cuales me convierto en ciudadana de los Estados Unidos. Una de ellas es que este es el mejor país del mundo”, puntualizó.
La ceremonia
Los actos de celebración estuvieron encabezados Alejandro Mayorkas, Secretario Adjunto del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), León Rodríguez, director de la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS, por su sigla en inglés), y Taylor Branch, escritor e historiador ganador del premio Pulitzer.
La ley de inmigración vigente fue promulgada el 3 de octubre de 1965 por el entonces presidente Lindon Johnson bajo la premisa que otorgaba a todos los países las mismas oportunidades de entrar a Estados Unidos.“No afecta las vidas de millones de personas”, dijo Johnson en un discurso tras la firma de la legislación. “No modificará la estructura de nuestra vida cotidiana, tampoco aumentará de manera importante nuestra riqueza ni nuestra fuerza”, señaló.
Desde la entrada en vigor de la Ley, 59 millones de inmigrantes -incluyendo a los indocumentados- han entrado al país, de acuerdo con un informe publicado la semana pasada por el Centro de Investigaciones Pew. La cifra representa el 14% de la población total.
El informe agregó que la población blanca no será mayoría dentro de 50 años, en 2065. Para ese entonces, los hispanos constituirán el 24% (18% actual) y los asiáticos el 14%.
“La ley de 1965 fue muy importante por la demografía de Estados Unidos, tanto para la población hispana como los otros grupos”, dijo a Univision Noticias Mark Hugo López, director de investigación hispana del Centro Pew.
El Pew indica que, de mantenerse las actuales tendencias demográficas, los futuros inmigrantes y sus descendientes serán la mayor fuente de crecimiento de la población.
Campaña de ciudadanía. A mediados der septiembre el presidente Barack Obama anunció el lanzamiento de una campaña nacional que tiene como objetivo facilitar el camino para que 8.8 millones de residentes legales permanentes se conviertan en ciudadanos estadounidenses.
Denominada “Stand Stronger”, el programa busca “sensibilizar” a los residentes que reúnen los requisitos y comiencen los trámites para jurar como nuevos ciudadanos y obtener beneficios, entre ellos participar en la elección presidencial 2016.
“La campaña forma parte de los beneficios de la Acción Ejecutiva que el presidente Obama anunció el 20 de noviembre del año pasado”, dijo a Univision Noticias una fuente de la Casa Blanca. “La idea es mejorar el proceso de ciudadanía para ponerlo al alcance de los residentes legales”.
La campaña incluye cambios a proceso de ciudadanía, entre ellos que los solicitantes “podrán cancelar el costo del proceso con una tarjeta de crédito y diluir los pagos”, dijo la USCIS. Hasta ahora el pago se hacía por medio de un cheque de caja por el valor total el proceso, es decir $685 dólares.
Otros cambios anunciados por Obama incluyeron una nueva página en la USCIS para completar el proceso en línea, agrega exámenes de práctica sobe conocimiento de la historia de Estados Unidos, cívica y su gobierno, y la incorporación de organizaciones comunitarias y del sector privado en la campaña. (información en español) 
De los 8.8 millones de residentes legales permanentes que califican para la ciudadanía, 3.4 millones viven en California y la mayoría son mexicanos. Otros 1.7 millones viven en Nueva York, 1.3 millones residen en Texas, al igual que 1.3 millones de residentes legales permanentes en Florida.
La Administración también dijo que la campaña de ciudadanía contará con un cuerpo de voluntarios que apoyará a los residentes durante el proceso.
Los nuevos ciudadanos. Además de Del Mónaco, juramentaron como nuevos ciudadanos estadounidenses el inmigrante de origen salvadoreño Osmin Arnoldo Díaz Rivera, de 33 años, quien tenía residencia legal permanente desde 2006. Rivera es casado y padre de tres hijos. La lista también incluyó al inmigrante chileno Iván Alberto Marinkovic, de 49 años, residente desde 12008, casado con seis hijos.Los otros 11 inmigrantes convertidos en nuevos ciudadanos este lunes fueron Ather Anis, un cardiólogo de 41 años originario de Pakistán y un postgrado en la facultad de medicina de la Universidad de Nueva Jersey; la inmigrante Afsheen Ather, de 42 años nacida en Pakistán: Tissa Nopoko Elise Zougmore, de 34 años originaria de Burkina Faso;Mohammed Bechri, de 48 años, originario de Marruecos; Gracia Njeri Mathu, una enfermera de 60 años originaria de Kenia; Michael Strein, de 47 años nacido en Alemania; Yared Berhanu Mengistu, de 36 años, Etiopía.La lista también incluyó a Gina Haller, de 38 años, Filipinas;Halyna Hodges, de 28 años, Ucrania; Clint Perón Belmar, de Granada; y Liangyan Wang, de China.
El Pew indica que, de mantenerse las actuales tendencias demográficas, los futuros inmigrantes y sus descendientes serán la mayor fuente de crecimiento de la población.
El estudio prevé que entre 2015 y 2065 los inmigrantes registrarán un crecimiento de 88% alcanzando los 103 millones, y la población nacional crecerá hasta alcanzar los 441 millones.  Para el año 2065, el Pew proyecta que en Estados Unidos habrá unos 78 millones de inmigrantes.El estudio también revela que la población inmigrante registró un aumento pronunciado desde 1970 hasta el año 2000, pero que la tasa de crecimiento disminuyó a partir de entonces. Aun así, Estados Unidos tiene la población inmigrante más alta del mundo (uno de cada cinco inmigrantes a nivel mundial).

Fuente: http://noticias.univision.com/article/2487898/2015-10-05/inmigracion/noticias/la-casa-blanca-celebra-50

EEUU ha deportado a 231,000 inmigrantes indocumentados desde octubre de 2014



El gobierno de EEUU deportó a 231,000 inmigrantes indocumentados entre octubre de 2014 y septiembre pasado, en lo que supone una baja del 42% respecto a 2012, en medio de continuos reclamos de la comunidad inmigrante para que cesen las deportaciones.



Consultada por este diario, la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) no ha podido confirmar informes de la agencia de prensa AP con esa cifra, que incluye a 136,700 de esos deportados que tenían antecedentes criminales.



Sin embargo, la cifra no incluye a los mexicanos que fueron detenidos en la frontera sur y deportados de inmediato por la Patrulla Fronteriza.

En total, la nueva cifra de deportados, equivale al mayor descenso anual desde 2012.

A manera de comparación, ICE deportó a 315,943 en el año fiscal 2014,  incluyendo a 91,037 criminales y 137,983 que habían intentado reingresar ilegalmente al país.

La cifra total de deportados en el año fiscal 2014 representa una baja de 52,701 respecto al año fiscal 2013.

Como parte de las prioridades migratorias delineadas por la Administración Obama en noviembre pasado, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) centra su atención en la deportación de indocumentados con antecedentes criminales, los que representan un peligro para la seguridad pública o nacional y los que han reingresado ilegalmente a Estados Unidos.

Exigen cese a las deportaciones

La nueva cifra de criminales deportados sugiere que ha habido menos indocumentados al interior del país con delitos lo suficientemente graves para su expulsión.

Aún así, el descenso no apacigua a grupos pro-inmigrantes, como la campaña “#Not1More”, que para la semana del 20 de noviembre próximo han programado protestas, manifestaciones y actos de desobediencia civil en ciudades como Phoenix (Arizona), Atlanta (Georgia), Filadelfia (Pensilvania), Chicago (Illinois) y Nueva Orleans (Lousiana) para exigir un cese a las deportaciones.

La semana de protestas coincide con el primer aniversario del anuncio de los alivios migratorios del presidente Barack  Obama, que permanecen congelados en los tribunales.

Vaivén de propuestas migratorias

Las cifras fueron divulgadas en momentos en que el problema de la inmigración ilegal acapara un lugar prominente en la contienda presidencial de 2016: en general, los demócratas compiten entre sí para presentarse como los más flexibles con los indocumentados mientras que, en sentido contrario, los republicanos buscan congraciarse con los conservadores recetando mano dura contra los inmigrantes clandestinos.

La precandidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, dijo en una entrevista con la cadena Telemundo que es hora de adoptar una política de deportaciones “menos agresiva” que la que emprendió el presidente Barack Obama desde 2009, que provocó la expulsión de más de dos millones de indocumentados y le valió el mote de “deportador en jefe”.

Mientras, durante un foro de la Cámara de Comercio Hispana de EEUU, el precandidato presidencial republicano y gobernador de Ohio, John Kasich, ridiculizó hoy, sin citarlo por nombre, al magnate empresarial Donald Trump, quien ha prometido expulsar a todos los once millones de inmigrantes indocumentados en un plazo de entre 18 y 24 meses.

Patrulla Fronteriza mejora condiciones de inmigrantes en centros de detención




Las celdas de la CBP fueron diseñadas para retener personas sólo por unas cuantas horas -72 como máximo- antes de ser deportadas o entregadas a la custodia de la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (ICE, por su sigla en inglés) o al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por su sigla en inglés) si se trata de niños de países no fronterizos.



La agencia dijo que las nuevas políticas incluyen modificaciones en materia de transporte, acompañamiento, detención y búsqueda de personas detenidas, y también medidas para prevenir abusos, sobre todo de niños y familias.


Entre los cambios anunciados por el CBP el lunes se incluyen:
   - Revisar las retenciones y devolución de los bienes personales de un individuo tales como documentos de identificación, medicamentos, dinero y documentos legales. Estos artículos serán detallados y protegidos hasta su regreso al propietario;
   - Mejorar los lugares de detención con atención en la temperatura, comidas, acceso a agua potable e higiene;
   - Incluye un texto sobre la identidad de género que no fue considerado previamente. Señala que cada vez que se registre una detención o un examen médico, lo hará un agente de mismo género del individuo detenido.

No confían en los cambios
“No creo que los cambios anunciados el lunes sean suficientes”, dijo a Univision Noticias Barbara Hines, una abogada de la Universidad de Texas que trabaja en proyectos de ayuda a inmigrantes detenidos en la frontera. “No confío en que la Patrulla Fronteriza cumpla con las normas que está anunciando por su propia cuenta”.

“No hay un mecanismo de monitoreo y los reglamentos no modifican mucho, sobre todo en cuando a los niños y las madres detenidas, por ejemplo en cuanto a la limitación de 72 horas en los holdings cell (celdas donde permanecen hasta que sean entregados a otras dependencias federales o deportados)”, agregó.

Hines citó que algunos de los cambios anunciados “están contenidos en el acuerdo judicial Flores versus Meese de 1997, que prohíbe el encierro de menores de edad en centros restrictivos en cualquier parte del territorio de Estados Unidos.

“Muchos de los reglamentos se limitan con frases tales como ‘cuando sea posible’ o ‘se debe tratar de’, lo cual no quiere decir que se trata de reglas firmes”, advirtió la abogada.
La crisis del 2014.

 El drama de la distancia de los inmigrantes y sus familias entre México y Estados Unidos

En esta publicacion, le hablare sobre unas de las cosas mas profundas de las personas que viven fuera de sus casas y de su pais, que tanto favorecen en su vida economica, pero sabemos que profundamente tienen un hueco en su vida social, que ni el dinero ni los lujos de los paises subdesarrollados lo llenan.
Los relatos sobre la migración son una larga historia de grandes distancia y pocos reencuentros.
Se trata de un conjunto de imágenes de Raul Roman y la exreportera gráfica delNew York Times Lonnie Schelein, que fueron tomadas en las localidades de Cenotillo, Hoctun y Tunkas, cerca de la ciudad de Mérida, en el sur de México.
Durante más de 20 años, los residentes de esta zona han visto cómo muchos de sus pobladores han emigrado a Estados Unidos y nunca han regresado. Pero sus familiares no se permiten abandonar la esperanza del reencuentro.
Anacleto
Anacleto, quien es el administrador del cementerio, habla sobre una mujer que fue enterrada recientemente. "Ella tenía 72 años. Hace 15 años sus cinco hijos se fueron a Estados Unidos. Ellos no pudieron estar en su funeral. Nunca van a volver".
Anacleto
Raimundo acaba de retornar a su pueblo después de pasar algunos años en EE.UU. como inmigrante indocumentado.
"Aquí la gente tiene buenas casas porque tienen familiares en Estados Unidos. Estamos muy agradecidos por los sacrificios que hicieron nuestros padres como inmigrantes para darnos una vida mejor, pero nos sentimos un poco abandonados mientras crecíamos. Regresé porque quiero ser un verdadero padre para mis hijos".

Los hijos, los nietos y los bisnietos de Martha y Faustino viven al otro lado de la frontera.
"Estamos felices porque nuestra familia tiene una vida mejor en Estados Unidos, pero también nos sentimos un poco tristes de que nuestra cultura y forma de vivir estén desapareciendo lentamente del futuro de nuestros descendientes".
Celia
Celia, de 44 años, y Karime, de 26, tienen vidas paralelas. Ambas están casadas con hombres que viajaron a EE.UU.
Karime resume lo que es un sentimiento común entre las mujeres de esta localidad: "Cuando nuestros maridos se fueron pensamos que regresarían pronto. Pero casi ninguno ha vuelto. Mi esposo se fue en busca del sueño americano, pero en el camino me perdió a mí y a su familia".
Clara y Wendy
Clara y Wendy son la madre y la esposa de Steve, quien emigró a EE.UU. hace 12 años.
"Somos dos mujeres esperando al mismo hombre. Todos los días rezamos para que ese día llegue pronto".
California
Miguel regresó a Tunkas después de pasar 10 años en California.
"Me dieron trabajo el primer día que llegué a Estados Unidos. Le envié el dinero a mi esposa cada semana. Entonces ella compró un pedazo de tierra y levantó nuestra casa. Un día, me dijo que el trabajo había terminado: 'cuando creas que estás listo para regresar, vas a dormir en tu propia casa'".
Sonia
Sonia carga a su nieta de cuatro meses. Su esposo viajó a EE.UU. hace 17 años y no ha regresado.
"Cuando la gente cruza la frontera, ellos cambian y generalmente no es para bien".
rodolfo
José Rodolfo, de 70 años, vive entre EE.UU. y México.
"Me convertí en ciudadano estadounidense. Mi sueño americano es comer bien, vestir bien y estar cómodo. La miseria no existe en EE.UU.".
Fuente: http://www.bbc.com/mundo/video_fotos/2015/10/151007_migrantes_mexico_historias_frontera_imagenes_merida_amv

Casi 40 estaban a punto de morir...


Aproximadamente 39 inmigrantes procedentes de Nuevo Laredo fueron rescatados de la caja de un tráiler; un video registró el momento en que policías del condado de Frío, Texas, hicieron el rescate.

El agente Aarón Ramírez y el sargento Jerry Reyna fueron los primeros en arribar el pasado 18 de septiembre en una parada de camiones al norte de Pearsall, luego de recibir una llamada al número de emergencia 911 donde reportaban a un conductor gritando a personas que se bajaran del tráiler y posteriormente que se metieran nuevamente.

El estrecho espacio donde viajaron los 39 migrantes por cinco horas no tenía ventilación ni refrigeración, y éstos se encontraban en condiciones deplorables cuando fueron encontrados por los oficiales Aarón Ramírez y Jerry Reyna, destacó ABC KSAT 12.
“Estaban sudando, deshidratados, fue horrible. Estaban asustados. Creyeron que iban a morir”, expresó Reyna respecto al grupo, que aparentemente provenía de Laredo. Ambos policías arribaron a un área de descanso al norte de Pearsall el 18 de septiembre pasado, en respuesta al reporte sobre un conductor que presuntamente ordenó a la gente que saliera del tráiler y rápidamente les dijera que se volvieran a meter. Dicho conductor, Drew Christopher Potter, de 33 años, fue procesado por un tribunal federal por cuatro cargos de conspiración para traficar y transportar a 39 indocumentados, incluyendo cuatro menores, originarios de Guatemala, El Salvador y México. Potter se enfrenta a una condena de 10 años en prisión federal y una multa de hasta 250 mil dólares. De acuerdo con el oficial Reyna, el conductor aseguró que le ofrecieron dinero por llevar el tráiler hasta San Antonio, pero no sabía que los migrantes iban a bordo; testigos desmintieron su versión.

Añadió que, irónicamente, Potter le pidió algo de beber varias veces durante el tiempo que estaba bajo su custodia.




El caso se encuentra bajo investigación; los inmigrantes recibieron atención médica y posteriormente fueron trasladados a Laredo por agentes de la Patrulla Fronteriza. Permanecerán en Estados Unidos para declarar como testigos en el juicio de Potter.